lunes, 12 de enero de 2026

Cómo aprendimos a caminar con zapatos prestados

 

Pensaba ella que tenía muchas cosas que contar.
Pero para contar, primero, había que escuchar.

Escuchó.

Escuchó cómo el ser humano se conjuga a sí mismo
en verbos cansados,
en pasados que no se sueltan,
en oraciones que siempre terminan en yo.

La broma pasó frente a ella
con sonrisa prestada.
Vista de cerca, con el bisturí del oído,
no era broma:
era una herida pequeña
lanzada contra el amigo que también es enemigo.
Cosa de trincheras.

Luego vino el consejo.
Ese animal tímido que parece amor
y en realidad es miedo.
A fulanito le pasó lo mismo, dicen.
Haz lo mismo.
Y uno empieza a caminar una vida que no pidió,
con pasos ajenos,
con zapatos prestados.

Fulano y el aconsejado no se conocen.
Pero ya se heredan el destino.

Cosa de rutas seguras.

En las reuniones,
cada quien deja su dolor sobre la mesa
como quien deja el abrigo.
El jefe, la pareja, la ausencia,
los padres, los hijos,
los amigos que ya no están.

Se conversa el dolor.
Se brinda con él.
Se le canta.

Uno llega con un miedo.
Se va con cinco.

Y en medio queda la amistad,
temblando,
sin saber si une
o simplemente acompaña a los miedos.

Macu.Kitschmacu

domingo, 11 de enero de 2026

Volar en el Concorde

 


Volar en el Concorde.

Hasta el nombre era bonito.

Macu.Kitschmacu.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Notas para recordar


Recap íntimo y personal.

Aprendí a distinguir entre lo que quiero y lo que solo me distrae.
No todo lo que brilla merece mi energía.

Aprendí que no todo se comparte.
Hay cosas que se cuidan mejor en privado.

Aprendí a reconocer cuándo algo ya cumplió su función.
Personas, hábitos, ideas. Sin drama. Sin show.

Aprendí que la claridad llega después, siempre llega.
Primero se vive, luego se entiende.

Aprendí que puedo cambiar sin convertirme en otra persona.
Evolucionar no fue traicionarme.

Sí, eso fue. 

Macu.Kitschmacu


Mientras en otro lado

 


Hace calor en diciembre.
Aquí el calor no se va nunca; se queda a vivir. Antes diciembre aflojaba un poco, como quien entiende el cansancio ajeno. Este año no tuvo esa delicadeza.

Me dormí un rato y desperté sin saber por qué. El insomnio no hace ruido al llegar, pero se instala. Trae pensamientos pequeños, casi ridículos, que uno mira de reojo y que, si no se cuida, acaban creciendo hasta ocuparlo todo.

El insomnio engaña. Hace creer que ese punto mínimo es el mundo entero. Por eso escribo: para no obedecerle.

Tal vez fue el viaje. Las maletas abiertas, los itinerarios, la idea de moverse de lugar siempre me dejan los ojos abiertos más tiempo del necesario.

En algún sitio ya cambió el año.
Aquí no.
Aquí sigue siendo lo mismo: el mismo calor pegado a la piel, la misma noche sin sueño, el mismo abanico insistente, y esta manera mía de ordenar las ideas para que no se me salgan de las manos.

Macu.Kitschmacu

jueves, 18 de diciembre de 2025

El oficio de las palabras. KoFI

 


“El oficio de las palabras” es un retrato íntimo (y a ratos irónicamente cotidiano) de lo que significa crear mientras el mundo insiste en editarte.

Un texto para leer acostada, con luz tibia y un poco de calma, para recordar que también merecemos un rincón donde recomponernos la vida —aunque sea por unos minutos.

Compralo en: KoFI. <-- Clic aquí

 Mil gracias, 

Macu.Kitschmacu

domingo, 14 de diciembre de 2025

11:43 de la noche

 



A esa hora pasan cosas.

Cuando el ruido baja.
Cuando una se escucha.

Grabé algo.
Ahora está en Spotify: 
🎧 Kitschmacu. Habemus Podcast — Temporada 2.    <---- Clic ahí

También en Apple Podcast<---- Clic ahí

Y claramente en Amazon Music <---- Clic ahí, por supuesto en Acast <---- Clic aquí

Nos escuchamos, nos leemos. 

Macu.Kitschmacu.


viernes, 14 de noviembre de 2025

Sábado


Era tan temprano que aún no se escuchaban los camiones que pasan por el bulevar detrás de mi casa.

Tenía tanto sueño, pero le gané al despertador.

Abrí el clóset, busqué mi uniforme:
blusa azul cielo,
falda azul marino.

Primero la blusa.
El botón que va después del del cuello me lo abrocho primero; así evito que me quede chueca.
Luego la falda.
Blusa fajada, calcetas blancas, zapatos negros.
Lista.

No pasan los camiones. Qué raro.
Mis papás no se han levantado.
No se escucha a nadie en la cocina.
La luz de la escalera está apagada.

Cierro el clóset.
Me abrocho las agujetas.

Ayer fue la clase de deportes.
Después tuvimos la de la maestra Sarita.
Ayer fue viernes.

He madrugado el sábado.

Por eso no pasaban los camiones.
Por eso la cocina está en silencio,
la escalera oscura,
y mi casa durmiendo.

Macu.Kitschmacu