viernes, 9 de octubre de 2026

El pasto siempre parece más verde en la casa del vecino

 “


”. 

Son casi las 11 de la noche. Un lunes de julio de este 2026. Un lunes que parece una copia, fiel, exacta y perfectamente imperfecta de los últimos meses. 

Ciertamente, esta redacción terminará por ser una extroyección narrativa de mi mundo o de my life lately.

Si usted es un purista o una purista de la lengua, hasta este punto, deberá haber experimentado algún escozor por el uso de palabras no reconocidas por la RAE, por los anglicismos y por las libertades que seguramente ya tomé con algún sustantivo, conjunción, participio o coma. 

Si es así, entonces el pasto es más verde en su patio. 


Mis gatas duermen, ellas sí. Yo también lo haré… al rato, de buena gana y a pierna suelta. Me gusta eso de mí, así como me gustan mis manos y mi cabello. Tengo buena piel y he de reconocerlo. 


Tengo también algunas dudas y un buen número de certezas. 

Mi doppelgänger en Suiza debe de estar preparándose para iniciar el día, un martes por la mañana, ¿tendrá ganas de ir a trabajar? ¿Le gustará lo que hace? ¿Será feliz? ¿Disfrutará también del silencio y de las compañías suaves? ¿Se llevará bien con su jefe? ¿Amará y será correspondida? ¿Estará viviendo la vida de sus sueños o la vida de sus miedos?

Es Suiza, seguro debe ser la vida de sus sueños. 

Thérèse… mi gata, juega al gato de Schrödinger, vació un cajón de ropa para meterse. En su versión, desdeña a la mecánica cuántica desde aquí veo esos ojos tan amarillos, muy de ella. Está, pues, 99.9 % viva. El 0.1 % restante me compete a mí, pero no estaría dispuesta a jugarme esa probabilidad.

En veinte minutos será mañana. Mañana, a las 6:30 a. m., desearé que todavía sea hoy. A las 8:15 a. m. desearé que sean las 5:30 p. m. Más tarde pensaré en mi cama. Qué curioso: desde hoy deseo para mañana el sitio exacto donde estoy.

¿Habrá Internet en los retiros de silencio modernos? ¿Habrá silencio? ¿O será, tal vez, solo el concepto de silencio, ese que necesita ser explicado para ser entendido? Y si alguien quisiera comprar ese silencio, ¿le darían certificado de autenticidad? Nunca falta el millonario. Se vería muy bien el silencio en la entrada de su casa. Como una escultura descomunal de esas que hoy producen los artistas contemporáneos. Cuatro metros y medio de silencio. Mármol blanco. Luz cenital. Una placa discreta explicando que, efectivamente, aquello es silencio.

Macu.Kitschmacu

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